12.30.2010

Bora Bora I




Dos días de Moorea. Nuevo destino: Bora Bora. La perla del Pacifico. Un sueño, una excentricidad, un lujo, un destino radical. Que lejos se siente Buenos Aires. Y claro, de solo pensarlo, se eriza la piel. Los comentarios de los habitantes de Moorea fueron unánimes: “la laguna de Bora Bora es perfecta”. Nos recibe una lluvia torrencial. El aeropuerto se encuentra sobre una pequeña isla. Un ferry nos lleva hasta la isla principal de Bora. Nos recibe el dueño del alojamiento reservado el día anterior para llevarnos a Boravaite. En el camino empezamos a sentir que la elección no fue la correcta. La playa más cercana está a unos 12 km del Boravaite, no existe el transporte público, y cada vez que querramos ir a la playa el traslado tendrá que ser en Taxi. El alojamiento está bien, pero estamos en la otra punta del merengue. No perdemos tiempo. Salimos en búsqueda de una mejor opción. Como ir? En medio de la calle nos encontramos haciendo autostop. Al segundo intento nos levantan dos jóvenes nativos de la isla. Al subir al auto nos damos cuenta que eran dos bestias tatuadas y calcadas al rugbier neozelandes Jonah Lomu. No hablaban una palabra de inglés. Solo tahitiano. A duras penas pudimos hacerles entender que íbamos a la otra punta de la isla. Unos 15 km. Resultaron ser dos personas increíblemente generosas. Nos llevaron hasta la puerta misma del Hotel Robert et Tina que estábamos buscando. Ubicado sobre la playa, en la mejor zona de Bora bora. Donde el mar es una laguna enorme, el agua clara como la de deshielo, y la arena blanca como la harina. El paraíso está ahí. Yo lo vi. Solo faltaba el sol. Las nubes no lo dejaban pasar a la función.

Hay lugar en el Hotel. Mañana estaremos por allí disfrutando de nuestra habitación con vista al mar. A un precio irrisorio para ésta zona: 8600 Francos del Pacífico. Unos 90 dólares diarios.

La paz se apodera nuevamente de nuestros cuerpos. Rápida acción e inmediata solución. Nuevamente autostop para regresar al Boravaite. Ahora llueve más fuerte que antes. Se cae el cielo. Nuestro amigo de la camioneta nos deja sobre el muelle a mitad de camino del alojamiento.

Bajamos rápido para evitar el aguacero y escuchamos un grito hacia nosotros. Es un viejo todo mojado que abraza fuerte a Sabrina y la levanta por los aires a pura alegría. Es Werner!! Pero cómo puede ser??? Cómo mierda llegó hasta acá??? Mientras pensaba éste tipo de cosas, también me vi fundido en un abrazo emotivo con él. Una alegría inmensa. Las cosas son como son. No tienen explicación. Como en una película de Eric Rohmer, el azar era el protagonista principal en éste encuentro. No tiene sentido pensar cómo y por qué nos cruzamos. Es el destino que nos trajo hasta aquí. Werner llegó en el ferry. Viajo durante 14 horas, no gastó un mango y llegó el mismo día que nosotros. Lo invitamos a pasar la noche en el Boravaite. Teníamos dos camas de sobra. Nos espera una cena juntos con unas buenas cervezas heladas. Mañana esperamos por un jornada a pleno sol en nuestro nuevo y definitivo alojamiento en Robert et Tina.

Moorea




Papeete termino siendo una escala brevísima a nuestra llegada a Tahití. Decidimos pasar la noche en el aeropuerto y salir a primera hora de la mañana rumbo a Moorea. Como el avión llegó al aeropuerto de Papeete a las 11 PM, pasamos la noche durmiendo allí. A primerísima hora de la mañana nos dispusimos a sacar nuestro ticket aéreo. Itinerario de la Polinesia: 2 días en Moorea, 4 en Bora Bora y 3 en Raiatea para volver a Papeete y tomar el avión de vuelta a Isla de Pascua. Nos despedimos de Werner con nostalgia. Su presupuesto no incluía los tickets aéreos. Él prefería esperar por la opción de algún ferry que lo lleve por las islas. Siempre que se encuentra gente querible en el camino, da pena pensar que muy posiblemente no volvamos a vernos. Quizás más adelante el destino nos cruce nuevamente.

Si Isla de Pascua era caro, acá en Polinesia lo es aún más. Unos 20 euros para trasladarnos del aeropuerto al camping. Unos 10 kilómetros. El camping Nelson fue una gran elección. Tomamos un Chambre (habitación) con baño y cocina compartida. Al estar sobre la playa, gozámos de una ubicación privilegiada. En la Isla no hay muchas playas. Las pocas son privadas y pertenecen a Resorts o particulares. El agua es un espectáculo. No traer el equipo de snorkel, una herejía. Uno se puede pasar horas en el mar viendo la vida bajo el agua. El color es transparente y la temperatura cálida. Muy agradable. Es una gran laguna. No existe el oleaje. Por la tarde alarma. No encontrábamos la cámara fotográfica. Inexplicablemente había desaparecido. Ningún rastro de la misma por la habitación ni en nuestros equipajes. El destino nos tenía preparada la primera gran sorpresa. Al ver nuestra desesperación, Yamal, un francés de origen argelino, sin pronunciar una palabra de castellano ni inglés, nos trajo la cámara fotográfica, la cual había sido olvidada en la cocina mientras cargábamos la batería. Increíble el gesto. El tipo se la podía haber choreado tranquilamente que nunca nos habríamos enterado. Lo invitamos a comer y compartimos un almuerzo con pescado y arroz. Como pudimos, entre palabras sueltas del francés, inglés y castellano, pudimos intercambiar algún que otro dialogo. Fue boulangere (panadero) y ahora se dedica a trabajar de técnico en un hospital. Vive en Paris pero no soporta la vida de la ciudad. Sufre la vida cosmopolita y el ritmo de la gente allí. A pesar de no poder hablar demasiado con él, pudimos advertir que se trataba de una persona introvertida, generosa y solitaria. Cerramos nuestro encuentro con una foto de él y Sabrina. Nuestro héroe aprovechó para “meter mano” según palabras de la mujer. Como suele sucederme en algunas ocasiones, suponía que era uno de los tantos comentarios exagerados por parte de ella, pero no. Por la noche, mientras cenábamos, lo descubrimos gatillando con su cámara sobre la figura de Sabrina una y otra vez. Cuando notó que advertimos su accionar se acercó a nuestra mesa y nos mostró ruborizado las 3 fotos que había sacado. 2 de Sabrina y una de ella conmigo. Se había enamorado. Estaba caliente. Era la típica conducta del pajero. Sin ningún tipo de discreción, se puso a sacar fotos para no borrar la imagen de ella de su memoria. Ahora quedaba inmortalizada para siempre. Vaya uno a saber qué tipo de perversiones pasaban por la mente de éste sujeto. Y que iba a hacer con esas fotos….

El atardecer en la playa es un espectáculo bellísimo. Me encontró conversando con un francés que no recuerdo su nombre, pero como era rubio, de ojos claros, medio pelado y le gustaba cocinar, para mí será for ever Francis Mallman. Con Francis intercambiamos experiencias por el buen cine francés de la Nouvelle Vague. Nos encontramos debatiendo sobre los primeros trabajos de Godard, Truffaut y Chabrol. Y el epilogo del atardecer y la conversación cinéfila se lo llevó Tabú, la película que filmaron Friederich Murnau y Robert Flaherty en Bora Bora (1927). Una especie de documental-ficción acerca de la vida de los indios en la paradisíaca isla.

La playa es un sueño, el clima acompaña fiel, la gente es muy amable, el lugar es precioso. Puede haber problemas?. Siempre puede haber. Navegar por internet cuesta la friolera de 6 euros la hora. Esto atenta contra la confección en tiempo y forma del blog. Para el argentino, todo es carísimo.

12.28.2010

Isla de Pascua II




Como volábamos por la noche rumbo a Papeete, decidimos pasar nuestro día haciendo una caminata por la parte céntrica de la isla. Preferimos dejar las excursiones y la playa de Anakena, que es la mas bonita, para nuestro regreso. El día lucia esplendido. El movimiento de turistas hoy era incesante. Los japoneses a la cabeza de las compras. Arrasaban con todo. Ellos lucen como siempre. Con sus cámaras último modelo y la curiosidad por todo lo que se dice “turístico”.

En el camino nos encontramos con nuestro amigo Werner. Juntos fuimos a Internet para programar la estadía en Tahiti. La suerte nos cruzo con Agnés. Una mujer muy amable, rubia y francesa, que vivía en la Polinesia y estaba de vacaciones en Isla de Pascua. Nos ofreció el garden de su casa para que acampemos y nos dio información valiosísima. Los colmillos de nuestro amigo de viaje lucían brillosos, afilados. Una nueva presa asomaba en el horizonte. Cuando se fue la mujer y le dije que lo notaba “in love”, el hombre me respondió con una sonrisa cómplice. No podía ser de otra manera.

Van dos días de viaje y la cosa está muy bien. La tranquilidad se apodera del cuerpo. El silencio tiene música y en el horizonte llueven imágenes. Que lindo es viajar. Que lindo es no tener horarios.

Por la noche, a punto de tomar el vuelo a Papeete, nuevamente nos encontramos en el aeropuerto con Agnes, la agradeble mujer que nos ofreció alojamiento en su casa de Raiatea. Promediando la conversación, hizo referencia a su “husband”. Al irse Agnes, le pregunté a Werner al respecto, quien sin inmutarse un segundo y con la sonrisa de siempre me respondió muy tranquilo: “Y cual es el problema Bruno?...yo no soy celoso…”.


Isla de Pascua I






Algo que vale la pena disfrutar es el momento previo al aterrizaje en Isla de Pascua y el paneo de la Isla desde arriba del avión. Es hermoso. El recorte de su costa, la geografía con acantilados y el color azul intenso de las aguas del Pacifico.

Nos recibió una lluvia de verano que nos acompaño hasta que nos instalamos en la Habitacion del muy bonito camping. Salimos a dar una vuelta por el pequeño centro. Queríamos comer algo y no gastar mucho. Por consejo de un surfer fumeta, nos pedimos un “completo” en uno de los carritos ubicados sobre la costanera. Resulto ser un Pancho con palta y salsa de uno vaya a saber que. Ya sabemos que eso no lo volveremos a pedir. Acá todo es carísimo. Una empanada (dos veces de grande que la nuestra) puede costar 10 dolares. Ir al supermarket a comprar unas verduras y un agua, alrededor de 20 dolares. Hay que venir con plata porque si no se la puede pasar muy mal.

Una fotos en el centro ceremonial Tahai, también ubicado en la zona céntrica, y contemplar el atardecer allí, fueron los planes para cerrar nuestro primer día en la isla. La noche nos encontró cenando en el camping y conociendo a un señor alemán de unos 70 años, llamado Werner, que nada tenia que ver con el gran director alemán Werner Herzog. Ni siquiera lo conocía al cineasta. Éste Werner vivía en Australia y se dedicaba a disfrutar de su pensión viajando 6 meses al año. Pudimos ver sus fotos de los recientes viajes a China, Rusia, Austria, Colombia, Peru, Argentina, Uruguay y Chile. Resulto ser un picaflor. El hombre no perdía el tiempo. Viendo las fotos nos enteramos que tenía una amante en cada destino. Y también resulto ser un compañero de ruta porque viaja con nosotros hacia Tahiti, para conocer Papeete, Moorea y Bora Bora.

Algunas cosas interesantes sobre Isla de Pascua. Es la isla más alejada de otro punto de la tierra en todo el mundo. Se encuentra habitado solo el 5% de su superficie. El resto es Parque nacional. Los nativos son los Rapa Nui, que son los dueños de los terrenos y solamente se los pueden vender a otro Rapa Nui. Tiene 1000 habitantes fijos y vive exclusivamente del Turismo. Acá no existe el Invierno. Hay dos estaciones, verano y primavera. La temperatura más baja ronda los 18 grados. Es territorio chileno pero la mayoría de los nativos no quieren saber nada con eso. Quieren la independencia. Pudimos ver algunas casas con banderas colgadas haciendo alusión al tema.

Santiago de Chile




Salida de Argentina. Introducción. Por una reprogramación de LAN, tuvimos que salir el Viernes 24 en lugar del Sabado 25. Luego de dos semanas de insufribles reclamos a la compañía, logramos que se hagan cargo de nuestra estadía en Santiago de Chile. Hotel y comidas a cargo de la empresa. Era una buena oportunidad para conocer algo de la capital chilena. Durante el vuelo tuvimos de compañero de asiento a Carlos, un hombre de 86 años, chileno pero que vivía en Islas Canarias y venia para visitar a sus 5 hijos. Sin obviar que tenía 8 más en su lugar de residencia. Por favor, como hablaba éste señor. No paró en todo el viaje. Impresionante. Solo basto que Sabrina le abriera la puerta de la conversación para que se largara con un vendaval verbal. Lo curioso no era que hablara tanto, sino que no respondiera una sola pregunta, no escuchaba ni le interesaba escuchar. El quería hablar. Tenía mucho para decir. A los minutos me canse y me dispuse a disfrutar de todo el esplendor de la cordillera de los Andes. Una belleza.

Ya ausente por varios minutos del monologo de Don Carlos a Sabrina, logro escuchar que ella le dice: “se nota que a ud no le gusta leer, a usted le gusta mucho hablar…”. Esto lo remarco para que ninguno piense que mi actitud era la de un antipático.

Cuando bajamos del avión, paso por al lado de Don Carlos y me doy cuenta que el hombre seguía hablando, pero esta vez solo, sin interlocutores. Fue ahí donde me di cuenta que estaba viviendo una situación inversa a la de la película Sexto Sentido con el personaje de Bruce Willis. Es decir, el mundo entero eramos Bruce Willis, permanecíamos invisibles a los ojos de Don Carlos. Como si no exisitiecemos. La estadía fue en el aeropuerto mismo, en el coqueto Holiday Inn. Dejamos los bagaggem y nos fuimos a dar una vuelta cortita por el centro de Santiago. Mucha fiebre comercial de la gente que se agolpaba en los comercios para comprar cosas para la Noche Buena.

Algunos negocios lucían casi desmantelados por la fiebre de compras. Santiago es una ciudad con edificios muy altos, pero bastante sucia. Y si algo llamo muchísimo la atención es que no se notaba ningún vestigio del terremoto que sufrieron hace unos meses.

La noche nos encontró cenando en el hotel. Lo curioso se produjo a las 24hs con la llegada de la Navidad. La recepción Santiagueña fue absolutamente fría y desinteresada. Ni un solo fuego artificial que coloreara la noche. Ni un misero petardo que le pusiera música a la fiesta. En el hotel mismo nos comentaron que la Noche Buena no es una fiesta muy efusiva para los chilenos. El año nuevo sí. Ahí uno puede ver el clásico festejo de fuegos artificiales. Costumbres que le dicen.

Se acabó la escala inicial. Ahora nos espera Isla de Pascua y los Rapa Nui. Allá vamos. Al Oceano Pacifico a 4000 km de la costa chilena.

12.22.2010

Destino 2: Isla de Pascua y Tahití




Estamos en las visperas de un viaje programado hace 5 meses. Un destino lejano y exótico. Para ponerle pimienta a éstos últimos días de larga espera, y como si fuera un deja vu del viaje de hace 1 año, la aerolínea LAN se vió envuelta en un paro que trajo preocupación e incertidumbre hasta el momento que finalmente se pudo solucionar el conflicto. Ahora sí, si no nos detiene ningun piquete en el camino a Ezeiza, nos dipondremos a volar el Viernes 24/12 a Santiago de Chile, donde pasaremos Noche buena, y luego partiremos rumbo a Isla de Pascua como preludio hacia la Polinesia francesa.

Los espero en las próximas entradas con el menú de siempre: fotos, anécdotas y crónicas de todos los lugares que visitemos.

12.10.2009

México





























Jueves 10-DIC-2009


Amigos, antes que nada les quiero pedir disculpas por la cantidad de días sin noticias en el Blog. La idea inicial de hacer el diario de viaje, se truncó al llegar a Mexico por la simple razón que estabamos todo el día fuera, llegabamos por la tardecita, nos pegabamos una ducha y salíamos a caminar por el centro o a comer algo para recuperar energías, vaya uno a saber de que porque estabamos todo el día hechados disfrutando de la playa, pero supongo que de las largas caminatas que realizabamos.
Pero una breve sintesis de éstos días. Luego de todo un largo día de viajes y conexiones, Cuzco-Lima, Lima-DF y finalmenete DF-Cancun, no esperabamos menos que llegar a nuestro hotel en Playa del Carmen (o Plaia, como dicen por aquí) y disfrutar del confort que a priori nos vendieron. Previa escala del sabado en un inmundo Hostel de Cancun, el Sabado llegamos a PdC y el Hotel no podía ser mejor. Un lujo total. Una construcción fastuosa de un arabe que no ahorro detalles alguno (aunque por momentos grosero). Hasta se dió el lujo de hacer un SPA al lado con forma de Piramide que cuando entramos a conocerlo nos caímos de culo!!
En el hotel hay 3 o 4 piletas, canchas de golf, habitaciones con Plasmas y que se yo cuantas comodidades mas. Todo por el modico precio de...40 usd x día la habitación. Si, como lo leen.
El desayuno se sirve por la mañana y uno puede degustar varias cosas ricas al aire libre, al lado de una de las piletas, y una laguna con tortugas y aves. Muy bonito.
El resto, que se puede decir. Que la vida en estos lugares dista mucho de lo que se hace por ejemplo en Cuzco. Acá las actividades son playa y sus derivados: snorkel, buceo, nadar, tomar sol, y soportar a los mexicans que te quieren vender hasta la madre. Con nosotros van muertos.
Fuimos a las ruinas de Chichen Itzá, a la Isla de Cozumel a bucear entre Corales, a las paradisíacas playas de Tulum (a unos 50 km de Playa del Carmen), y mañana nos daremos una vuelta por Cancun. Ya entramos en tiempo de descuento. El Domingo estamos volviendo para Buenos Aires. Así que ésta va a ser la última entrada del Blog. Espero que los próximos viajes pueda cumplir con la promesa de armar un buen diario. Acá me ganó el tiempo en el segundo tramo del recorrido. Pero no quería dejar de saludarlos a todos y decirle que pronto nos estaremos viendo para compartir nuevamente éstas y otras anecdotas que no salieron publicadas. O para conversar de las cosas que nos gustan y en definitiva hacen que estemos siempre en contacto. Bye amigos y gracias por los comentarios!!







12.03.2009

Perú VI






















Miercoles 02-DIC-2009






El día mas esperado del primer tramo del viaje. La hoja de ruta para llegar a las ruinas hicieron que nos levantemos a las 3 de la mañana. Tomamos un taxi hasta una localidad en Cuzco denominada Pavitos, de donde salía la camioneta transfer que nos alcanzaba hasta el tren. El famoso tren que te lleva a Aguas Calientes. El pueblo ubicado al pie de las ruinas del Machu Picchu. Para los que quieren visitar las ruinas, tienen unicamente 2 opciones. O hacer el camino del Inca (3 o 4 días de caminata) o tomarse éste tren, que tiene varias tarifas pero un denominador común entre todas: te rompen el orto con el precio.
Pero volvamos al principio. El tren salia a las 5:30hs, y el transfer de la camioneta tardaba 1:30 en llegar. Terminamos saliendo con el vehículo a full, con una demora de 20 minutos. Teniendo en cuenta que el camino a destino era de sumo riesgo por ser de montaña y al ser de noche, la cosa venía complicada. Encima, algunos pasajeros no ayudaban a la tranquilidad del conductor. Lo instigaban a salir rapido al grito de: "vamos maestro que no llegamos, es muy tarde..."
No tengo ninguna duda en decir que fue el viaje mas peligroso de mi vida. Fue increible llegar sanos y salvos a la estación de tren. Estoy seguro de haber visto que en un momento estabamos todos sentados en la camioneta menos el conductor, que estaba parado sobre el acelerador del vehículo. Las agujas del tablero pedían por mas kilometraje en el velocimetro. Curvas y contracurvas, subidas y bajadas, neblina, nubes por allá abajo, y el ruego constante de que si era nuestra hora, que la clemencia se apoderara de nosotros.
Pero el milagro se hizo realidad, y nada pasó. Llegamos sanos y salvos para tomar el tren, de donde partimos unos minutos mas tarde de lo indicado.
El tren hace el recorrido en medio de la selva y las montañas y el camino está acompañado por el río Vilcanota a un costado. Un río de cauce muy furioso en algunos tramos, y ni siquiera apto para los grados mas peligrosos de rafting en éstos sectores.
A la hora y media, estabamos en Aguas Calientes.
Tuvimos que comprar la entrada al Parque (u$s 40) y el ticket para subir en bus a la entrada de las ruinas (u$s28 ida y vuelta). La geografía de Aguas Calientes lucía imponente. Altisimas montañas con forma de morros, mucha vegetación y el pueblo que parecía sacado de Asia, al mejor estilo Laos, Vietnam. El ascenso en el bondi es heavy. El camino ruleante hasta arriba dura 45 minutos aprox y es de cornisa total. Llega un momento que el pueblito se ve en miniatura y el río como un muy delgado hilito de agua.
Una vez arriba, contratamos un guía para hacer mas completo el recorrido. Pero yo me jugaba un partido aparte. Como mierda hacia para llegar a las ruinas? Llegué hasta acá para no entrar?
Me ganaría el vertigo nuevamente? La verdad que ahora estabamos muchisimo mas alto que los anteriores lugares.
El guía antes de entrar, se paró frente al mapa y empezó a contarnos. Sinceramente yo no escuchaba una mierda lo que decía. Estaba debatiendome internamente con dialogos del tipo: "no podes ser tan cagón de no entrar, si es alto, respiras hondo y seguis, no va a pasar nada, la altura no te puede vencer...". De repente, mientras seguía dandome bomba animica interna, ya estabamos en el puesto de control. Una vez pasado éste un sendero con una curvita en U que daba al abismo me tiró toda la psicología a la mierda. No podía ni en pedo dar esa vuelta. El guía me decía que no pasaba nada y que el camino era ancho. Para mi, era de 2cm. Junté fuerzas y avance. A los 20 metros, quería pegar la vuelta. Veía las nubes por lo bajo y sentía que el vació me chupaba, horrible. Me convencieron a seguir, pero con las condicion de hacerlo por el circuito de abajo, para no tener que subir las escaleras del circuito alto. Sin poder mirar mas allá del escalon de abajo que iba pisando, de repente me encontré en el mirador bajo del Machu Picchu. Para mi avatimiento moral, el guía dijo algo asi como: "éste es el lugar donde viene la gente mayor, para que pueda ver bien el panorama del Machu Picchu, desde una perspectiva sin riesgos". A todo ésto, solo atinaba a escucharlo. No quería ni mirar. El tipo estaba parado en el borde del abismo y hablaba placidamente como si lo hiciera desde el sillón de su living. En esos momentos, ya no tenía ni idea lo que decia ni me interesaba escucharlo. Solo queria volver a la base porque estaba cagado en las patas por el tema de la altura. Y cuando miraba donde estaba parado el guía, para mi era una epopeya similar a la llegada del hombre a la luna.
No aguanté mas y le pedí a Sabri que me acompañe a la base. Por lo que regresé y ella quedó como corresponsal absoluta del blog. Las fotos que verán del Machu Picchu, fueron sacadas por ella. Que en una titánica decisión, hasta subió al observatorio (de donde me confesó que llegó a pensar que tendría que pedir ayuda para bajar). En la base me quedé un rato leyendo y meditando sobre el hecho. Hasta que me di cuenta que por lo menos tenía que volver para sacarme una foto.
Fue así como esperé un par de horas a que regresara Sabri, junté coraje, volví y me pude sacar esa linda foto con las ruinas de fondo, donde ni en pedo parece que estoy absolutamente cagado.
Realmente no es aconsejable para los que sufren de vertigo a las alturas. Se la pasa feo.
Ni que hablar de los que encima se mandan a hacer el Wainapicchu. Que es una subida dentro de las ruinas en la que te hacen firmar un documento donde te haces responsable de cualquier accidente que pueda ocurrirte. El camino es muy complicado. En el sendero apenas entra una persona y en algunos tramos hasta te tenes que agarrar de cables para no caer al vacío. Too much para mí. De escucharlo se nos erizaba la piel. A la vuelta hablaré con mi amigo Tomás (Lunaria Libros), que tuvo el privilegio y la valentía de hacerlo.
Luego de la estresante travesía, unas vueltas por el pueblo de Aguas Calientes y regreso en el trencito a Ollantaytambo y luego a Cuzco.
Hoy estamos descansando luego de unas visitas a los museos y mañana partimos rumbo a Mexico. En busca de sol y playa.












Perú V
















Martes 01-DIC-2009





El viaje venía de puro placer. Lugares hermosos, comodidad en el hotel, rica comida y mucha charla con los lugareños. Hasta que llegó éste día.
El primer objetivo era visitar las ruinas de Pisac, ubicadas a unos 45km de Cuzco. Cogimos un bus y nos fuimos hacia allí. Al llegar, el pueblo lucía imponente rodeado de altisimas montañas y mucho verde. Teniendo en cuenta que estabamos ubicados sobre el valle, debíamos tomar un coche que nos alcanzara a las ruinas, que se encontraban en lo alto de la montaña.
Allí fuimos con un auto entonces. La vista del lugar era inconmensurable, de una belleza que quitaba el aliento. Las ruinas reposaban sobre la ladera de la montaña. Para llegar allí, había recorrer a pie un angosto sendero por lo alto, coquetando con el filo del abismo en varios sectores.
Nos largamos a caminar hasta que me di cuenta que entraba en vertigo total con la altura. Las manos me sudaban y las piernas comenzaban a perder equilibrio. Fue donde dije, ésto no lo hago ni en pedo, pego la vuelta. Por lo que a los pocos metros de caminata, retorné mansamente para seguir observando la postal de las ruinas. Sabri decidió hacer el camino y allí fue. A las dos horas regresó en medio de la lluvia y me contó que el camino era bravo en algunos lugares, y que por suerte dió con un guia y un grupo de gente que la ayudaron a regresar, en el mismo momento que estaba entrando en vertigo total a la altura.
Luego del trance, ibamos por un nuevo objetivo: Ollantaytambo. Para muchos, de lo mas lindo y a la par de Machu Picchu. Para mí, una prueba de fuego para ver si lo que me había pasado en Pisac, tambien se repetía en Olla. Pero previo a ésto, paramos en un pueblo a mitad de camino (Urubamba) para comer en un restaurante que nos había recomendado una chica en Lima. Nos dijo: "Si quieren conocer el mejor lugar de aquí, no dejen de ir a comer a El Huacatay". El dueño del lugar era amigo de ella y se llamaba Pío.
Urubamba es un pueblito muy modesto, donde la belleza la da el paisaje. Las construcciones y la vida se ve austera. Pero en medio de ésto, dimos con "El Huacatay". Un paredon naranja con un gran porton negro y un cartel mínimo que indicaba que éste era el lugar que estabamos buscando. Al entrar, grande fue la sorpresa. De repente estabamos en una casa que parecía de los mejores restaurantes de Palermo, con varios empleados trabajando, la musica de The Cure, Tom Waits y Portishead, y el muchacho éste Pío (muy parecido al cantante colombiano Juanes) sentado en un sillon al aire libre, con su perro labrador negro, y su mujer, una rubia sonriente de aspecto alemán. El tipo nos recibio muy calidamente y cuando le contamos que veníamos especialmente porque queriamos conocer su lugar, redobló la apuesta y nos lanzó: "entonces habra que cocinar rico...". Nos invitó con un plato de Carpaccio majestuoso y luego nos pedimos un pollo con salsa de ajo que estaba de la hostia. La verdad que el tipo cocina muy bien, el lugar esta bárbaro y no dan ganas de irse nunca mas de alli. Un análisis ligero y de sana envidia diría que Pío no tienen ningún problema en la vida y es un derroche de éxito. Los que puedan algún día, no dejen de visitar el lugar: http://www.elhuacatay.com/
Con la panza llena, salímos a Ollantaytambo. Las ruinas tambien se encontraban sobre la montaña, pero ahora, con varias escalinatas que permitían ir de un lado para el otro. Subi algunos escalones, pero a media altura pegue la vuelta porque me ganaba el vertigo nuevamente. Me cagaba todo a esa altura! No podia manejarlo. Fue así como decidí quedarme abajo y no hacerlo. Sabri subio sola y saco varias fotos. En éstos momentos, ya comenzaba a darme cuenta que lo de Machu Picchu era una quimera para mí. Al otro dia lo iba a comprobar. Era un desafío enorme.

Perú IV


Lunes 30-NOV-2009

Ya instalados en Cuzco, nos levantamos temprano, arreglamos unas cosas por el centro de la ciudad y nos fuimos a dar una vuelta por las ruinas cercanas a la ciudad. Es así como visitamos Saqsawaman, Quenqo y Tambomachay. Todas ruinas similares a las del Pucará, en Tilcara (Jujuy-Argentina). Hicimos un recorrido de aproximadamente 25km, entre buses y taxis. Realmente no es nada caro el transporte aqui. Los buses te cobran 1 sol, equivalente a $1,3 argentino. Con éste medio fuimos y vinimos.

Un día agradable y de caminata.

Perú III







Jueves 03-NOV-2009






Éste parate en el blog se debió a que estuvimos 3 días a pleno de acá para allá visitando ruinas, pueblos, comiendo rico, charlando con mucha gente y como regresabamos tarde al hotel y la subida de fotos demandaba mas tiempo del que imaginaba, decidí retrasar por unos días el diario de viaje. Pues bien, les adelanto que esta todo mas que bien, los lugares que conocimos son bellisimos, que mañana nos vamos para Mexico manitoooo!, y que mas tarde me tomaré un rato para relatarles que pasó éstos últimos 3 días. Pero me gustaría adelantarles algunas fotos y decirles que como bien dijo mi amigo San en un comment, y como si tuviera que fundamentar aún mas el título hitchockiano del blog, no podía dejar de visitarme el amigo Vertigo en éste viaje a las alturas.
Mierda que la pasé mal!!!
Otra cosa que queria destacar es que me es imposible responder los comments que realizan. Realmente no sé como hacerlo. Asi que desde acá agradezco a todos los que envían sus comentarios y espero que lo sigan haciendo porque es una forma de mantenernos cerca a la distancia.

11.29.2009

Perú II





























Domingo 29-Nov-2009




Como no podía ser de otra manera, el tiempo seguía nublado en Lima, pero con la variante que hacía mas frío que ayer. Por la mañana nos pasó a buscar el transfer y nos fuimos al aeropuerto. Teníamos que tomar el vuelo a Cuzco. En la cola del Check-in descubrimos una muy bizarra vitrina de objetos que no está permitido subir a los aviones. Entre varios, se destacaba intimidante la figura de un Revolver. A cuantos Charles Bronson habrán agarrado desprevenidos en la patética situación de tener que dejar sobre el mostrador el juguetito?. Hubiera pagado por ver alguno.
Vuelo corto en tramo de 50 minutos aprox. A poco de aterrizar, se asomaba herzogueanamente la geografía montañosa de Cuzco abriendose paso entre las nubes. Una delicia desde las alturas.
El avión amagó bajar pero un problema X nos elevó nuevamente para luego si hacerlo a los pocos minutos.
Al llegar nos querían vender todas las excursiones. Pero para desgracia de la mayoría, se encotraban que nuestro metodo de viaje siempre trata de ser autosuficiente en la medida de lo posible. Por lo que no somos un buen convite para los que viven del turismo y buscan venderte un paseo por la ciudad de Cuzco por algunos dolares. En nuestro caso elegimos usar la piernas y caminar. Dejamos las cosas en el hotel y salimos a empaparnos de Cuzco.
Una ciudad preciosa. Con su estilo colonial, calles empedradas, los pasajes, la calidez de la gente y...las iglesias. Que cantidad de iglesias!. Impresionante. Hay tantas que hasta podes encontrar algunas que te cobran para entrar. Sí, aunque no lo crean. No se si la privatización fue una decisión divina o terrenal, pero es así nomás.
Entre caminata, iglesias, callesitas y fotografías, nos agarró la noche y el hambre. Comimos en un muy lindo restaurante con vista a la Plaza de Armas. El plato?. Trucha con fritas y arroz.
Quiero destacar que la noche es un espectaculo hermoso acá. La ciudad se enciende a pura luz y se asemeja a una cajita de diamantes.
Llegó el cansancio. Pegamos la vuelta al hotel. Una breve mirada a los diarios por internet (que mal Boca...) y al sobre porque mañana hay que madrugar. Tenemos que sacar los tickets del tren a Machu Pichu y luego partiremos a recorrer algunas localidades durante el día como Ollantaytambo, Pisac, y otras que no recuerdo.
Ésto está muy bien y es altamente recomendable. Que tengan una buena semana!














11.28.2009

Perú I







Sabado 28-Nov-2009

Por fin llegó el día. El viaje en avión fue sin mayores problemas. Cuatro horas de lectura, escuchar algo de musica (entre otros, Eno & Byrne, "Everything that happens will happen", un disco maravilloso) y espiar de reojo UP, que la daban en excelente calidad de imagen.
Lima nos recibió con un clima cálido pero nublado. La persona que se encargó de llevarnos al hotel (Porta, en el paquete barrio Miraflores) nos contó que casi no sale el sol por acá. Los días son siempre grises y nublados. También hubo tiempo para la politica. Nos enteramos de algunas vejaciones del actual presidente Alan García en su primer presidencia, pero también varias atrocidades de Fujimori. Tienen varios palmarés encima éstos dos.
Dejamos las cosas en el Hotel y rapidamente nos fuimos a caminar. Unas vueltas por el centro y a comer algo porque habia hambre. Le dimos a la comida china. Sopa y un pollo agridulce que al cuarto bocado, no parabas de repetirlo.
Pegamos la vuelta nos tiramos un rato y volvimos a salir a caminar.
La espera es por Cuzco. Lima no tiene mucho mas para ofrecernos. Quizas a la vuelta dentro de una semana hagamos algun paseo pendiente como el del Museo del Oro.
Nuestra cabeza y espectativa esta puesta en Machu Pichu , Puno y Ollantaytambo.
Mañana vamos para allá.